
actualización de aquella primera antología que editara el folklorista norteamericano Harry Smith en los cincuenta. Terry Callier, de Chicago, del 45 y vecino durante su niñez de Curtis Mayfield, decidió hacer de la música su medio de vida. Y no le fue mal del todo, partiendo del folk -del nuevo sonido folk, como rezaba la portada de su primer álbum- consiguió algún que otro éxito que, pese a todo, no le daba seguridad como para mantener una familia. Fue por eso que, cuando a los treinta y tantos recibió la custodis de su hija que por entonces tenía 12, colgó la guitarra, estudió informática y se convirtió en programador, con trabajo en la Universidad de Chicago.
Y su guitarra hubiese seguido colgada de no ser porque, con la llegada del accid jazz y otros estilos basados en el rescate de viejas músicass, en las discotrecas del Reino Unido comenzaron a pincharse sus discos, esos discos casi perdidos que, sin embargo, tenían ese sonido tan especial .
Fue Beth Orton la que le devolvió a los estudiso en 1997 con sue EP "Best bit". Un disco que era, de principio a fin, un homenaje al veterano músico. Terry aprovechó el tirón y grabó su álbum "Timepeace", que fue premiado por la ONU por su contribución a la paz mundial.
Lo cierto es que el estilo de Terry, a caballo entre el folk y el soul, ha resisitido como si nada el paso del tiempo y su carrera se ha relanzado hasta el punto de que a la edad en que otros se jubilan ha colocado en las listas su álbum "Hidden Convesratiosn", al tiempo que Massive Attack ha decidido contar con su voz para su tema "Live with me".









