¡Me ha costado! Pero cuando la escuché y la vi en un programa de televisión, me puese a escribir esta entrada mientras recordaba aquella canción de Jacques Brel en la que ensalzaba con ironía las bondades de las flamencas. Las belgas, no las del arte hondo...
Rubia, de claros ojos azules, poquita cosa en el escenario, Selah Sue es la nueva revelación de la fecunda escena bela. En su voz rasgada y melódica, algunos ven la continuación de la malograda Amy Winehouse. Incluso los avispados responsables de "marketing" de su compañía de discos le han puesto el mismo peinado. Esperemos que su carrera artísica y vital trascurra por otros derroteros. De momento, en su album debut se ha visto arropada por algunos músicos de reconocida trayectoria como el afro-alemán Patrice, la impresionante bajista Meshell N'degeocello y el rapero Cee-lo Green con el que ya había grabado el año pasado un dúo para el album The Lady Killer titulado Please...
Nacida hace 22 años en una población del Brabante flamenco próxima a la universitaria ciudad de Lovaina, Sanne Putsey -su verdadero nombre- es hija de un funcionario y de una enfermera. De niña estudió ballet y, según cuenta en las entrevistas, nunca había pensado en dedicarse a esto de la canción a pesar de que no desafinaba. Pero su voz, como su cuerpo, comenzó a cambiar con la adolescencia y entró en un estado depresivo -con tratamiento incluido- que la llevó a la guitarra: una tabla de salvación a la que se agarró con tanta fuerza que los psicólogos le aconsejaron, a modo de terapia, volcar sus pensamientos en la escritura. De ahí salió el material que conforma el esqueleto del primer disco en el que se suceden los "hits". El primero de ellos, en homenaje a una de sus principales influencias: Bob Marley, se llama "Raggamuffin"...
Esta "p'tite belge" recuerda en el escenario a Janis Joplin en camisa blanca y está rodeada de un grupo joven que suena fráncamente bien. Su éxito ha sido fulgurante en su país -donde fue elegida como telonera de Prince a finales del año pasado y ha sido cabeza de cartel en los principales festivales de verano- y en Francia, a pesar de cantar en inglés, le han concedido este año el prestigioso Premio Constantin destinado a dar a conocer a "artistas poco mediatizados". No es el caso, Selah Sue ha vendido 170.000 ejemplares de su disco y ya ha actuado en la prestigiosa Sala Olympia de París. Esta fascinación viene sin duda por esa voz rasgada que recuerda a Amy en su tema estrella "Crazy Vibes"...
Sus verdaderas influencias musicales vienen de Erykah Badu y de Lauryn Hill, la cantante de Fugees, cuya canción "Selah" está en su nombre artístico. A ella se remite y rinde homenaje en sus actuaciones en directo...
Selah Sue es también sensibilidad a flor de piel. Su tema "Mommy", arreglado por N'degeocello (cuyo nuevo disco, por cierto, es bastante interesante), la presenta en su mínima expresión: voz y guitarra...
Espero que al final de este "post" ya hayáis adoptado a esta "p'tite flamande".
Por cierto, os dejo con la canción de Brel que sabe a cerveza rubia y a chocolate...
Jacques Brel Les Flamandes 1962 engl.sub par lightning49
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martes, 29 de noviembre de 2011
P'tite belge
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sábado, 16 de julio de 2011
Rythm & Roots

Tengo que confesar que, aún siendo un gran seguidor de la música negra del siglo XX –desde el blues a lo que se denominó con cierto aire postcolonial: “música étnica”-, el rap me ha llamado la atención pero no he conseguido conectar con algunas de sus figuras más emblemáticas. Desde luego que bailé y bailo con el “Raper’s delight” de los Sugarhill Gang y disfruto con la variante latina de Arianna Puello, pero me pierdo en la maraña de grupos y artistas americanos. Seguramente porque no me entero de lo que quieren contar y no alcanzo a apreciar sus cualidades melódicas. Siempre hay, en efecto, una excepción que confirma la regla y esa es la del grupo The Roots. Aunque me equivoque, les veo como continuadores del trabajo realizado por el recientemente fallecido Gil Scott Heron en el compromiso social y porque, desde el punto de vista musical, son continuadores de lo que empezara Jon Hendricks en el mítico trío “Hendricks, Lamberts & Ross” al desarrollar el “scat”: fraseo que convierte la voz en un instrumento. De hecho, el tema que me enganchó e introdujo en su música es “Dat Scat”, incluido en el EP “From the ground up”, y que cuenta con la colaboración del saxofonista Steve Coleman…
El grupo nació a finales de los 80 en una escuela parecida a la de la serie “Fama” en los suburbios de Filadelfia. Allí se encontraron el rapero Tariq “Black Thought” Trotter y el batería Ahmir “?uestlove” Thompson que aún son los pilares de una formación por la que ha pasado mucha gente. Llama la atención el video de sus inicios adolescentes en los que se puede ver al primer bajista Josh “the rubberband” Abrams que luego formó su propio cuarteto de jazz…
Como se puede observar el jazz ronda el grupo desde sus inicios. De hecho, llegaron a dar un concierto de presentación en Europa a principios de los 90 en el prestigioso festival de Montreux. Pero es el rap lo que les motiva, aquí está el que fue su primer “hit” en las listas de éxitos estadounidenses: “Clones”…
The Roots funciona como un combo en el que salen y entran los músicos. Un espíritu que queda reflejado con mucho humor en el siguiente vídeo…
Por supuesto han trabajado y colaborado con los mejores raperos y cantantes de R&B. Desde JayZ a Erykah Badu a la que produjeron el disco “Baduizme” y con la que grabaron este “You got Me”, un poco sensiblero (nadie es perfecto)…
En la actualidad, The Roots son la banda de uno de los programas nocturnos de entrevistas y entretenimiento en la televisión estadounidense: “Late night with Jimmy Fallon”. Algo que, por ejemplo, hizo con anterioridad y durante años el saxofonista Branford Marsalis como el líder de la banda “The Tonight Show with Jay Leno”. Supongo que eso les ha dado una cierta respetabilidad y mucha proyección en el mercado estadounidense que han sabido aprovechar con dos magníficos discos en los tres últimos años: “How I Got Over” y “Wake Up!”.
El primero es un trabajo que sigue una misma argumentación melódica. Las primeras cinco canciones están hilvanadas mediante fundidos que, en la primera escucha, dan la sensación de que son variaciones sobre el mismo tema. También colabora en ello la voz de Dice Raw, habitual de The Roots en las tareas de composición y producción desde los inicios.
En este álbum se incluye un tema: “The fire” en el que aparece el dotado vocalista y pianista John Legend y cuyo vídeo merece la pena por su fuerza visual y su mensaje pacifista…
La colaboración tuvo que dejarles un buen sabor de boca porque decidieron firmar juntos “Wake Up!”: uno de los mejores álbumes de R&B del año pasado que se abre con este “Hard Times”…
Lo de las colaboraciones sigue adelante. Me acaba de llegar el programa del festival de jazz de La Villette y el concierto de clausura corre a cargo de Questlove’s Afro Picks. El batería y líder de The Roots ha reclutado a lo mejor del afro-beat, el funky y el soul en una big-band neoyorkina y las colaboraciones especiales de Macy Gray y Tony Allen para rendir homenaje al nigeriano Fela Kuti . ¡Estoy deseando ir!
P.S:
Mis agradecimientos públicos a mi amiga y seguidora de este blog Susana “La Pilla” Gutiérrez, quien recogió el llamamiento que hice para completar los “cromos-musicales” de la Historia del Blues según Robert Crumb y ¡encontró el tema que me faltaba de Ed Bell!¡Gracias, guapa!
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jueves, 7 de julio de 2011
POR CIERTO...

…lo de tocar en las calles de París es casi obligado para determinados artistas que llegan a la capital francesa bien para buscarse la vida o bien para financiarse la estancia. Tu comentario sobre Madeleine Peiroux, cada vez más madura y por tanto más personal, me ha traído a la cabeza a otros nombres de artistas contemporáneos que habrían amenizado los pasillos y andenes del metropolitano parisiense a cambio de unas monedas.
Algunos, incluso, han vuelto a tocar ya siendo profesionales como muestra de agradecimiento al lugar donde se dieron a conocer. Es el caso del nigeriano Keziah Jones: el creador del “blufunk” –mezcla de blues, funky y soul- fue descubierto por uno de los directores musicales de un sello discográfico francés y hace tres años ofreció una serie de conciertos en varias estaciones patrocinados por la empresa municipal de transportes de París. El resultado fue el siguiente…
Jones tiene clara influencias de su paisano Fela Kuti y de Jimmy Hendrix pasado por el filtro de Prince y vive entre Lagos, Nueva York y París, donde de vez en cuando monta conciertos con otros músicos como este grabado en La Fleche d’Or con Yael Naim, entre otros…
KEZIAH JONES/ SPLEEN/ YAEL NAIM / SHINRI "RHYTHM... par la_bande_originale
Otros de los nombres de artistas que han tocado en el metro parisino puede que formen parte de la leyenda urbana como el de mi admirado Ben Harper. Su reciente visita por París para promocionar su último disco ha vuelto a sacar el tema pero yo no le he oído confirmalo. En cualquier caso, es una buena excusa para disfrutar de su último trabajo en solitario, sin los Innocent Criminals ni los Ralentless7…
De todas formas, no todo el mundo puede tocar en el metro de París. Desde 1997 hay que recibir el visto bueno mediante una audición delante de un jurado especializado a fin de evitar molestias mayores a los pasajeros. Hay que decir que el criterio ha bajado mucho en los últimos tiempos aunque la empresa que hace la selección edita discos con sus artistas y participa en festivales populares.
En cualquier caso, parafraseando a Don Ernesto en estos días de sanfermines,“el metro de París es una fiesta”…
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lunes, 31 de enero de 2011
GUITAR HERO

La guitarra es algo fantástico. Casi todo el mundo puede arrancarle algunos compases que amenicen una velada, pero es un instrumento muy exigente al que es necesario dedicar una o dos horas al día para no perder habilidad y llegar a conocerla plenamente. Lo sé por experiencia: llevo años intentando pasar de la fase acompañamiento. Por eso tengo debilidad por los buenos guitarristas y más si son versátiles. Es decir que pueden atacar con las mismas garantías un rif de heavy o unas bulerías. Es el caso de Eric McFadden: un tipo de Alburquerque con pinta de pocos amigos pero que en realidad no es tan fiero como aparece en la portada de su último disco en solitario y además le encanta aliarse con otros músicos para formar diferentes grupos de la escena underground americana porque, todo hay que decirlo, Eric no parece buscar aparecer en las listas de éxitos.
Empezó con los Angry Babies, un grupo de punk-metal, pero luego ha continuado con Liar, Alien Lovestock, IZM, Holy smokes, EMT, Stockholm Syndrome, Faraway Brothers, y la Eric McFadden Experience, aunque no por este orden. Últimamente, publica con su nombre en solitario a través del sello francés Bad Reputation o con su Trío (EMT) junto al bajista James Whiton y Jeff “The Commander” Anthony a la batería...
Empezó con los Angry Babies, un grupo de punk-metal, pero luego ha continuado con Liar, Alien Lovestock, IZM, Holy smokes, EMT, Stockholm Syndrome, Faraway Brothers, y la Eric McFadden Experience, aunque no por este orden. Últimamente, publica con su nombre en solitario a través del sello francés Bad Reputation o con su Trío (EMT) junto al bajista James Whiton y Jeff “The Commander” Anthony a la batería...
Además, dado que es un virtuoso de la guitarra y de la mandolina y que como todo el mundo tiene que comer, ha formado parte de bandas de leyenda como Georges Clinton & Parliament/ Funkadelic o como músico en la última gira de Eric Burdon & The Animals (¡por favor!). Además ha tocado en directo o en estudio con gente como Keb Mo, Bo Didley y Living Color, entre muchos otros.
McFadden tiene un sentido del humor un tanto especial y le encanta hacer versiones de otros artistas y estrellas pero desviando y retorciendo el asunto. Es el caso de este Womanizer de Britney Sprears…
McFadden tiene un sentido del humor un tanto especial y le encanta hacer versiones de otros artistas y estrellas pero desviando y retorciendo el asunto. Es el caso de este Womanizer de Britney Sprears…
Esta faceta gamberra ha dado como resultado un disco titulado “Pull a rabitt out of his hat-Tribute Vol
.2” (ojo, no he encontrado el primero) en el que hace versiones de David Bowie, Tom Waits, Creedence Clearwater Revival, Price, Rolling Stones, Leonard Cohen y hasta The Beatles.
.2” (ojo, no he encontrado el primero) en el que hace versiones de David Bowie, Tom Waits, Creedence Clearwater Revival, Price, Rolling Stones, Leonard Cohen y hasta The Beatles. Un ejercicio para poder concentrarse en el “blues” más sombrío de su último disco en solitario, también en Bad Reputation, titulado “Train to Salvation”, en el que se deja llevar por las polkas y los versos de Edgar Alan Poe y al que pertenece este “Where is Ferdinand?”…
Para finalizar, debo aclarar lo de las bulerías porque McFadden estuvo en España una larga temporada aprendiendo la guitarra flamenca. No he encontrado trazas de grabaciones de sus interpretaciones en este género. Lo máximo, un video en el que se hace acompañar con una guitarra española en el que habla de Jesucristo y la resurrección de los muertos -debe ser por lado voodoo que tiene el asunto-...
Wake Up Dead Man - Eric Mcfadden from brad l cooper on Vimeo.
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miércoles, 26 de enero de 2011
POR CIERTO...

…me ha encantado descubrir la faceta musical de ese genio del Cómic que es Robert Crumb aunque su vinculación con la música y en concreto con el blues está en el origen de una de mis “frustraciones” como coleccionista. Me explico. En un viaje por Estados Unidos, adquirí una caja de cromos ilustrada por Crumb en la que aparecían los retratos de los pioneros del blues que formaban parte del catálogo del sello Yazoo, con el que el dibujante mantiene una estrecha relación profesional. En el reverso de cada cromo, hay una pequeña reseña biográfica de estos “Heroes of the Blues”, como se les denomina en la tapa de la caja. Y lo son. Allí están los “ciegos”: Blind Willie Johnson, Blind Lemon Jefferson y Blind Willie McTell…
Rarezas como las “jugs bands”-porque había uno de sus componentes que soplaba la “garrafa” o “jarra” de whisky a modo de flauta- y alguna que otra valiente pionera como Memphis Minnie…
Y por supuesto, grandes del género como Charlie Patton, Som House, Bo Carter, Mississippi John Hurt y Big Bill Broonzy…
Así que decidí buscar en discografías, mediatecas e internet las grabaciones de los reseñados en los cromos y hacerme un CD con una selección de temas de cada uno que culminase la proeza de completar la colección. Conseguí hacerme con una discoteca y adquirir unos conocimientos de los pioneros del blues bastante interesante pero, como sucede en los álbumes de cromos de los futbolistas, siempre te falta alguno y aún estoy buscando alguna grabación de Ed Bell que complete el asunto.

Entre tanto, la editorial La Martinière publicó en Francia un libro en el que se recopilan no sólo los héroes del blues sino otras ilustraciones que Crumb ha realizado con el mismo criterio para el Jazz y el Country. La publicación: “R. Crumb. Héros du Blues, du Jazz et de la Country” viene acompañada de un CD seleccionado por el dibujante en el que huelga deciros que tampoco aparece Ed Bell. Así que recurro a la comunidad de viciosos de la música: ¡Si alguno de vosotros pudiera ayudarme! Gracias.
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martes, 15 de junio de 2010
POR CIERTO...
Por cierto. Después del gran hallazgo que fue el descubrimiento de Allain Leprest, yo también he buceado en la red a la búsqueda de nuevos valores de lo que un día fue la chanson y hoy no sé cómo denominarlo.
Lo más aproximado que he encontrado ha sido Jean Guidoni, un tipo con un registro parecido al de Charles Aznavour que en 1976 estuvo a punto de representar a Francia en Eurovisión y que se encontró a si mismo años después en uns espectáculo a propósito de la poesía de Fassbinder. Aunque, a mi modo de ver, la chanson ha de ser menos pretenciosa de lo que la hacen Eric Lareine o el propio Guidoni, éste último sí se aproxima al espíritu de los versos de Prévert. Con el tiempo, Guidoni se ha ido "intelectualizando" hasta el punto de publicar hace siete años una primera novela autobiográfica: "Chanter, n'es pas jouer". También ha editado un álbum dedicado a Prévet, cuyos versos ha recitado, además, en un álbum colectivo en homenaje al poeta. Así suena Guidoni cuando se atreve con el mismísimo Trénet.
El segundo hallazgo, previo incluso al del propio Leprest es el curioso Yves Jamait, a caballo entre la chanson y el manouche, que, acompañándose del acordeón o la guitarra y con un registro de voz cercano esta vez al de Maxime Le Forestier, nos transporta a los años más gloriosos de la música francesa. Con su pinta de "apache", vestido con su inseparable gorra gorra y con tirantes, está en la lista de amigos de Allain Leprest, con el que ha compartido estudios de grabación y luces de escenarios. Nacido en Dijon, de Jamait se dice que es un poeta cercano al existencialismo que toma sus emociones de lo cotidiano.
Otro por cierto... Conocía a "The Black Keys", no así sus dos últimos discos, y coincido con tu diagnóstico. Cada vez estoy más convencido de que al igual, aunque mejor sería decir al contrario, que en el caso del flamenco y la América Hispana, el blues ha sido uno de esos "cantes de ida y vuelta" nacido en lso campos del sur de los EE UU, puesto en valor por los rockeros británicos y devuelto con fuerza a su lugar de origen, aceptado ya por la mayoría blanca.
Lo más aproximado que he encontrado ha sido Jean Guidoni, un tipo con un registro parecido al de Charles Aznavour que en 1976 estuvo a punto de representar a Francia en Eurovisión y que se encontró a si mismo años después en uns espectáculo a propósito de la poesía de Fassbinder. Aunque, a mi modo de ver, la chanson ha de ser menos pretenciosa de lo que la hacen Eric Lareine o el propio Guidoni, éste último sí se aproxima al espíritu de los versos de Prévert. Con el tiempo, Guidoni se ha ido "intelectualizando" hasta el punto de publicar hace siete años una primera novela autobiográfica: "Chanter, n'es pas jouer". También ha editado un álbum dedicado a Prévet, cuyos versos ha recitado, además, en un álbum colectivo en homenaje al poeta. Así suena Guidoni cuando se atreve con el mismísimo Trénet.
El segundo hallazgo, previo incluso al del propio Leprest es el curioso Yves Jamait, a caballo entre la chanson y el manouche, que, acompañándose del acordeón o la guitarra y con un registro de voz cercano esta vez al de Maxime Le Forestier, nos transporta a los años más gloriosos de la música francesa. Con su pinta de "apache", vestido con su inseparable gorra gorra y con tirantes, está en la lista de amigos de Allain Leprest, con el que ha compartido estudios de grabación y luces de escenarios. Nacido en Dijon, de Jamait se dice que es un poeta cercano al existencialismo que toma sus emociones de lo cotidiano.
Otro por cierto... Conocía a "The Black Keys", no así sus dos últimos discos, y coincido con tu diagnóstico. Cada vez estoy más convencido de que al igual, aunque mejor sería decir al contrario, que en el caso del flamenco y la América Hispana, el blues ha sido uno de esos "cantes de ida y vuelta" nacido en lso campos del sur de los EE UU, puesto en valor por los rockeros británicos y devuelto con fuerza a su lugar de origen, aceptado ya por la mayoría blanca.
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lunes, 7 de junio de 2010
RADICALES... PERO MENOS

"Todo disco de blues y de rock posterior a 1972 es vomitivo" dicen que asegura Dan Auerbach, guitarra y líder de The Black Keys. Un dúo de Ohio cuyo curriculum resumen en el siguiente vídeo...
Hay cierta radicalidad en el mero hecho de ser una formación atípica: guitarra y batería y en la afirmación inicial que sugiere un esfuerzo en guardar el tarro de las esencias. Al escucharles por la primera vez me vinieron a la cabeza otros grupos singulares como Morphine -saxo, batería, bajo- y Jon Spencer Blues Explosion, por la rugosidad de la guitarra, pero los referentes son los de Jimmy Hendrix, Led Zeppelin, T-Rex y hasta The Beatles, de los que hacen una versión del "She Said, She Said" en su primer disco "The Big Come Up": básico y directo...
Su colaboración hace dos años con el productor Danger Mouse en "Attack & Release" -en el que participó poco antes de su muerte el controvertido Ike Turner- les proporcionó una mayor singularidad y la verastilidad de mantenerse fieles al rock & blues de finales de los 60 y principios de los 70 e incorporar sonoridades propias del hip-hop o el pop. Además de influencias, ahora se codean con Beck y Ganrls Barkleys. Aquí les tenemos en el show del Buenafuente estadounidense: David Leterman...
El último disco "Brothers" está francamente bien, pero me empiezan a asaltar algunas dudas sobre el marketing que rodea al dúo: la portada parece hecha por y para subnormales y el vídeo del primer sencillo -como se decía en nuestros tiempos- es un tanto sospechoso...
¡A disfrutarlos mientras duren!
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domingo, 16 de mayo de 2010
LOS REYES DEL K.O.

En sus memorias publicadas en Internet –cortas, porque estamos en la época de resumir-, Adrián Costa (Santiago, 1979) reconoce que, de pequeño, tomó prestado un disco en el Simago –el “King of the blues guitar” de Albert King- que todavía no ha devuelto. Sin duda es una de las más grandes contribuciones a la cultura popular de aquellos “pequeños” almacenes que espero no quebraran por la cantidad de préstamos que realizaban entre los jóvenes de las clases populares en los 70 y 80. Y digo que fue una gran contribución porque, como se puede apreciar en el siguiente vídeo, Costa aprendió bien la lección aunque venga a decirnos que su gran influencia es otra…
Adrián Costa es la mitad de `Los reyes del K.O.´. La otra mitad es Marcos Coll
–Madrid, 1976- un dúo de gallegos (es bien sabido que los “gallegos” como los de Bilbao nacemos donde nos da la gana) que, como ellos mismos reconocen, han sublimado su condición al emigrar a Berlín, donde en la actualidad tienen su base de operaciones y han encontrado a nuevos colegas con los que compartir escenario. Aquí les vemos con Dwayne Verheiden, un joven acordeonista holandés cuyo ídolo es Flaco Jiménez…
`The Knock Out Kings´, como les presentan de viva voz en su último disco grabado en directo en el local berlinés donde tocan cuando no están de gira: el Yorckschlössche, son una auténtica revelación para otro emigrante como yo. Los que estáis en España seguro que ya les conocéis porque han grabado un concierto para Radio3 –qué necesaria radio sigue siendo-, del que no me resisto a insertar esta versión del “Divin’ Duck” de Johnny Winter…
El caso es que Costa y Coll me parecen lo mejor del blues internacional de los últimos años y os animo a sumergiros en su discografía. Sólo dos tipos tan dotados musicalmente como ellos y con la retranca gallega innata pueden hacer una versión tan mejorada del éxito de Michael Jackson “You Make Me Feel”…
Por cierto, en esta entrada, además, no me he tenido que comer el coco con el título. ¡Son auténticos!
Adrián Costa es la mitad de `Los reyes del K.O.´. La otra mitad es Marcos Coll
–Madrid, 1976- un dúo de gallegos (es bien sabido que los “gallegos” como los de Bilbao nacemos donde nos da la gana) que, como ellos mismos reconocen, han sublimado su condición al emigrar a Berlín, donde en la actualidad tienen su base de operaciones y han encontrado a nuevos colegas con los que compartir escenario. Aquí les vemos con Dwayne Verheiden, un joven acordeonista holandés cuyo ídolo es Flaco Jiménez…
`The Knock Out Kings´, como les presentan de viva voz en su último disco grabado en directo en el local berlinés donde tocan cuando no están de gira: el Yorckschlössche, son una auténtica revelación para otro emigrante como yo. Los que estáis en España seguro que ya les conocéis porque han grabado un concierto para Radio3 –qué necesaria radio sigue siendo-, del que no me resisto a insertar esta versión del “Divin’ Duck” de Johnny Winter…
El caso es que Costa y Coll me parecen lo mejor del blues internacional de los últimos años y os animo a sumergiros en su discografía. Sólo dos tipos tan dotados musicalmente como ellos y con la retranca gallega innata pueden hacer una versión tan mejorada del éxito de Michael Jackson “You Make Me Feel”…
Por cierto, en esta entrada, además, no me he tenido que comer el coco con el título. ¡Son auténticos!
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jueves, 8 de abril de 2010
LIBERTAD SIN CONDICIONES

Gil Scott-Heron (Chicago, 1949) es un hombre de principios. En su último disco “I’m New Here” aconseja: “Hay un claro procedimiento para sacar el máximo provecho a una inversión. Música, por ejemplo. Comprar un CD es una inversión. Consigue lo máximo que puedas. ESCUCHALO POR PRIMERA VEZ EN LAS MEJORES CONDICIONES. No en el coche o en un reproductor portátil con auriculares. Llévatelo a casa. Aleja las distracciones (incluido él o ella). Apaga tu móvil y cualquier cosa que emita timbrazos, bips o silbidos. Ponte cómodo y dale al lector de CD. Escúchalo todo. Piensa en lo que has conseguido”.
Aunque Gil Scott-Heron se ha pasado los últimos años más entre rejas que en la calle por sus problemas con la cocaína sabe lo que es un MP3, pero le debe tocar las narices. Como cuando en los años 70 proclamaba que la revolución es imposible verla a través de la televisión…
Scott-Heron, al que algunos llaman el Bob Dylan negro, siempre ha sido muy militante. Tanto en sus canciones como en sus textos. La última vez que ingresó en prisión fue al término de una gira con Steve Wonder en la que hacían campaña para que Martin Luther King tuviera un día festivo. Antes, por supuesto, había luchado por los derechos de los negros, contra las centrales nucleares –participó en el concierto `No Nukes´- e incluso –al estilo del Will.I.Am con Barack Obama- compuso un himno contra la reelección de Ronald Reagan…
Yo le descubrí con este tema del que todavía guardo el “sencillo” –como se decía en la prehistoria-, aunque Scott-Heron con `Pieces of a Man´ y `Winter in América´, en colaboración con el teclista Brian Jackson y el gran Ron Carter al bajo, ya había sentado las bases, junto con The Last Poets y James Brown, de lo que ahora es el “hip-hop” y el “rap”. Pero como es un hombre de principios, en su penúltimo disco en estudio: “Spirits” (1994), escribió “Message to the Messengers” para recordarles que no es suficiente rimar cuatro palabras de cuatro sílabas para ser poeta y menos si todas las historias son de tiros. En su último disco, no obstante, utiliza un ritmo de Kanye West, el rapero de Chicago. Pero hay más cosas en ese estremecedor “I’m New Here” que comenzó a grabar en 2007 después de que el productor Richard Russell le fuera a ver al trullo para convencerle. Hay blues, mucho blues, de Robert Jonhson –“Me and de the Devil”- y propio: “New York Is Killing Me”, que suena como si lo hubiera cantado más de una vez sólo en la celda y en el que se escucha esta frase: “ocho millones de personas y no tengo ni un amigo”. Duro. Exigente. Con principios, como cuando cantaba este “Johanesbourg” –porque también militó contra el apartheid: el de Sudáfrica y el de Illinois-…
Este verano tenía que venir a París, pero no le han dado permiso las autoridades judiciales. Habrá que conformarse con esta grabación de 2001 en el New Morning: “A Lovely Day”…
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jueves, 25 de febrero de 2010
UN INSTANTE DE 82 AÑOS

Hay canciones que te dejan suspendido en el aire. Durante unos instantes atrapan toda tu atención y eres consciente de que estás viviendo un momento irrepetible. Como la primera vez.
“Young Man’s Blues” es uno de mis temas imprescindibles. Su autor e intérprete, Mose Allison, uno de los referentes ocultos de la música que hemos mamado los de nuestra generación. Casi sin darnos cuenta. En los ritmos de finales de los 60 con The Who, en los de los 70 con John Mayall y Van Morrison, en los 80 con The Clash y Elvis Costello, en los 90 con The Pixies e, incluso, a principios de este siglo con Foo Fighters. Todos ellos han incorporado a su repertorio alguno de sus temas, aunque Allison ha influido además en Rolling Stone, Led Zeppelin o Elton John.
Allison, nacido en el Delta del Misisipi en 1927, es un fino pianista desde la escuela primaria, además de un letrista de afilado e irónico talento –tiene un tema que se llama `Your molecular structure´- y que en los años 50 estuvo considerado como un músico inclasificable. Hasta que alguien inventó para él el término “blue-eyed soul” y quedó patente que era un blanco en un mundo de negros. Quizá por eso fue adoptado rápidamente por los jóvenes británicos que se abrían a los ritmos negros y buscaban referencias. Nadie mejor que un “caballero sudista” con un amplio repertorio de Willie Dixon, entre otros, para hacer de embajador en la clasista sociedad británica y dar alas a los rebeldes "yeyés". Allison llegó a ser el músico americano más popular de Gran Bretaña, donde sigue considerado como un “pope” y contar con alumnos aventajados como Georgie Fame (otra vez él, Javier)
Y el caso es que a su llegada a Nueva York, comenzó como músico de jazz y colaboró con Stan Getz, con el que grabó dos discos. Después ha seguido trabajando el género y ha colaborado con Gerry Mulligan y Zoot Sims, entre muchos otros, además de mantener su propia formación Mose Allison Trio.En el siguiente tema se ven claramente las influencias de Thelonius Monk, de las que nunca ha renegado, por cierto.
Este mes de marzo, con 82 años, saca nuevo disco en Estados Unidos:"The Way of the World” producido por Joe Henry (otra vez él, Javier). Los clásicos son los clásicos. A disfrutarlo en este miniconcierto para televisión acompañado al saxo por Gary LeFebvre, a la batería por Dave Coleman y Gunnar Biggs al bajo.
Mose Allison II/II
envoyé par Delta_Mike. - Regardez plus de clips, en HD !
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viernes, 12 de febrero de 2010
DANDY LOVETT
Un tipo vestido de blanco, con pajarita negra, perfil afilado y con un tupe estratosférico. Así descrito, más de uno pensará en “el Pájaro Loco”. Pero no, es la imagen que aparecía -en blanco y negro- en la portada del primer disco que compré de Lyle Lovett. A finales de los 80 y principios de los 90, el “country” sonaba en algunos de los programas que aún tenían un hueco en las radios de música especializada en España. Lovett, nacido en un pueblo de Texas que llevaba el nombre de su tatarabuelo antes de ser absorbido por Houston, había publicado dos discos ortodoxos que le hicieron subir en las listas de Nashville. Pero estaba claro que su creatividad y lirismo necesitaba espectros más amplios. Así nació, con su tercer álbum al que me refería, la “Large Band”: una big band con guitarras, un chelo, un pianista, una sección de vientos y un coro de gospel que le abrió el territorio del jazz y el rythm’n’blues…Ni que decir tiene que el nombre de Lyle Lovett tuvo otro tipo de resonancias cuando se convirtió en el “novio de la novia de América”. Su matrimonio con Julia Roberts le propulsó al mundo `celibrity´ estadounidense y le abrió las puertas de Hollywood, donde trabajó como actor a las órdenes de Robert Altman en `Short Cuts´. Una colaboración que años más tarde -y ya divorciado de Pretty Woman- continuó en la banda sonora de "Dr. T & the women". Esa querencia por el cine se deja notar en otras colaboraciones como la que tiene con Randy Newman en este magnífico duo sobre uno de los temas de "Toy Story"...
¡Sin duda, podría ser el himno de este blog!
El caso es que hacía tiempo que le había perdido la pista. En 2007, sacó un disco recopilatorio con su "Large Band" y acaba de publicar en 2009`"Natural Forces", en el que vuelve a su lirismo más country. Pero esta semana, he leído que se ha asociado con otro de los grandes de la música americana: John Hiatt, el mismo que fundó Little Village con Nick Lowe y Ry Cooder... Recuerdas...
Los dos vienen actuando juntos en los que se puede definir como "un super dúo" y aquí va un ejemplo de lo que podemos encontrar si nos acercamos a verlos...
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domingo, 17 de enero de 2010
BONA EN CINCO NOTAS
Sostiene Richard Bona (Camerún, 1967) que el blues no nació ni en Africa ni en el delta del Mississippi por mucho que se empeñara Martin Scorsese en probarlo con su magnífica película "De Mali al Mississippi" incluida en la serie "The Blues". En una reciente entrevista al diario `Le Monde´, el impresionante bajista y sutil cantante africano asegura que el blues es "una gama de cinco notas , presente en diferentes tradiciones y expresiones musicales. Se encuentra en el Mississippi, en el oeste de Africa, pero también en Irlanda, en el flamenco, en aquellos lugares donde no existe ningún rastro que pueda demostrar que son los negros los que lo han llevado hasta allí. Los orígenes del blues son muy misteriosos..." Y lo intenta demostrar en su séptimo y último disco: "The Ten Sides Of The Blues" en el que se adentra en los mantras indios con el tema "Shiva Mantra" o en el country con "African Cowboy".La historia de Bona es muy parecida a la de cualquier inmigrante africano en Europa. A los 20 años, emigra primero a Alemania y luego a Francia, donde las autoridades rechazan renovarle la "carte de sejour" con el argumento de que ya había muchos bajistas franceses inscritos en el paro. En 1995, vuelve a emigrar, en este caso a Estados Unidos -donde vive en la actualidad y se ha dado el gusto de votar en las últimas elecciones presidenciales por Obama- y se ha convertido en un músico imprescindible de la escena neoyorkina desde que se diera a conocer como director musical de Harry Belafonte. Luego ha trabajado con George Benson, Paul Simon, Chaka Khan , Chick Corea, Joe Zawinul o Bobby McFerrin, entre muchos otros. Yo tuve la oportunidad de verle hace dos años en la vuelta a los escenarios de Steps Ahead. Un concierto al que Michael Brecker no asistió porque ya estaba aquejado de la enfermedad que nos privó de su presencia de manera definitiva meses más tarde. Bona iluminó el escenario con su voz como lo hace en el siguiente video.
El guiño inicial sobre la traducción del título al francés se debe a que Bona, como desvela su amigo y mentor Manu Dibango, escribe sus textos en douala -una de las lenguas de Camerún- "que muy poca gente que la habla consigue comprender. Uno nunca sabe donde quiere llegar con sus letras". De hecho, el disco que me llevó hasta Bona y que considero uno de los mejores de la Historia de la Música -así, en mayúsculas- es el que grabó con el congoleño Lokua Kanza y con el martiniqués Gerald Toto: "Toto Bona Lokua". En él, las letras no tienen un significado mas allá del que le quiere otorgar quien las oye, como reconocen ellos mismos en este reportaje que les dedicó France 2.
Bona empezó en esto de la música porque su abuelo le regaló cuando tenía 3 años un balafón artesanal: un instrumento tradicional hecho a base de láminas de madera fijadas sobre calabazas. El joven Richard recuerda el buen humor de su abuelo y sobre todo la lección que le dió cuando se negaba a ir a tocar a la Iglesia del pueblo porque él ya tenía un cierto nivel: "Sabes, el talento que tienes es un regalo, te ha sido dado. Te va a hacer subir. Cuando estés en la cúspide, el único lugar al que podrás ir es hacia abajo. Mientras subas, te cruzarás con otras personas. Si les has faltado al respeto, cuando desciendas no te acompañarán". Una reflexión que todos deberíamos tener en cuenta.
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sábado, 28 de noviembre de 2009
DE LOS TEDESCHI DE BOSTON

Como su prima lejana, Susan Tedeschi es una belleza. A diferencia de la primera dama de Francia, Susan Tedeschi tiene una portentosa voz que recuerda mucho a otra grande del blues y del rock sureño: Bonnie Raitt. Susan (nacida en Norwell, Massachusset, en 1970) es bisnieta de Angelo Tedeschi, un magnate de los supermercados en Boston. Allí, en la más aristocrática de las ciudades estadounidenses, comenzó Susan Tedeschi a los 15 años su carrera artística con un grupo llamado "The Smoking Section". Tocando "blues" en los pub y cantando "gospel" en el coro de la Iglesia. Estudió en el muy prestigioso Berklee College of Music -una factoría de buenos músicos de jazz de la que es profesor Gary Burton- y aprendió a tocar la guitarra en el 95. Esto tuvo que ser un "declick" -como dicen los franceses- porque su trabajo obtuvo notoriedad nacional y consiguió ser la telonera de nombres tan importantes como B.B. King, John Mellecamp o Buddy Guy. En 2000 consiguió un gran éxito con su disco "Just Wan't Burn" que le valió una nominación a los Premios Grammy y en el que incluía dos temas con los componentes de Double Trouble, el dúo que arropaba a Stevie Ray Vaughan. El guitarrista tejano es una de las influencias de Tedeschi, que a la profundidad interpretativa de su voz añade una depurada técnica en los solos de guitarra como se puede comprobar en el siguiente video...
Determinante en su carrera ha sido también su marido: el guitarrista Derek Trucks, hijo de Butch Trucks -percusionista y batería de The Allman Brothers Band desde sus inicios- y un virtuoso de la slide-guitar, que ha compartido escenario, entre otros, con Eric Clapton y ahora forma parte de la banda renovada de Gregg Allman. Con Derek y con su banda (como se puede apreciar en la foto de arriba y en el video de abajo), Susan toca habitualmente. Los dos viven ahora en Florida. En una casa junto a un río que inspira el título de su último disco: "Back to the River", altamente recomendable.
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martes, 17 de noviembre de 2009
CHUCK E, EL QUE ESTABA ENAMORADO

Chuck E Weiss es el protagonista de una de las más hermosas canciones de Rickie Lee Jones, "Chuck E's in love". Un tema delicioso y evocador, a partir del cual cuesta imaginar la dureza de aquellos años del punk que vivieron inseparables, en el Motel Tropicana de Hollywood, Chuck, Rickie y su entonces pareja Tom Waits, cuando querían crear y vivir a toda costa.
Chuck E era el hijo de los propietarios de una tienda de música de Denver, Colorado, que frecuentaba los bares donde se hacía buen blues y donde una noche conoció a Lightnin' Hopkins que se lo llevó de gira, con lo que aquel jovencito tuvo la oportunidad, no sólo de escuchar, sino de charlar y tocar con los mejores, desde Muddy Waters a Howlin`Wolf.
Cuenta la leyenda que después de aquella gira pasó ocho años encerrado en su habitación de un edificio de apartamentos de Denver. Después, California y los días tan oscuros como dorados, un dico en 1981, "The Other Side of Town" , cuya portada, no podía ser de otra manera, muestra una desordenada habitación de hotel y ¡dieciocho años después! el legendario "Extremely cool", del que aquí va una muestra tan desnuda como sincera.
Aquel álbum contó con la producción del ya inaccesible Tom Waits, que no sólo le regaló temas inéditos, sino que puso su voz y su percusión en algunos de los cortes. Después del tirón de "Extremely cool" llegaría, dos años después, "Old souls &; Wolf tickets" , en el que incluyó un curioso dúo con el legendario Willie Dixon.
Ya en el 2006 apareció su, por el momento último álbum, "23rd and Stout", un trabajo de su lado gamberro en el que, sin dejar de lado sus referencias, Tom Waits incluido, explora "bromas" vocales dignas de más de una escucha y del que os dejo este gamberro "Goodbye, so long".
La música de Chuc E Wiss es muchas cosas a un tiempo, pero es, sobre todo, el reflejo de su vida empapada en noche, en blues y en ilustres amistades. Una música que quiero compartir contigo, Chema, y con todos vosotros.
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viernes, 6 de noviembre de 2009
UN HÉROE ESCONDIDO DE LA GUITARRA
Tejano de Houston no vivió el tiempo suficiente para dar de sí todo lo que ya asomaba en su música.
Autodidacta, se curtió tocando en las calles de Nueva York y se trasladó a Bégica. donde trató de vivir sólo de la músicas. De regreso a lu país comenzó el "sube y baja" con las discográficas, a las que su creatividad consiguió sobrevivir. Y de ese pulso continuo nacieron verdaderas maravillas como su primer disco "Living with the law", los intimistas "Hotel Vast Horizon", "Perfect Day", el póstumo "Dislocation Blues", resultado del rescate de las colaboraciones en giras yen estudio con el australiano Jeff Lang, o, por qué no, cualquiera de sus otros diez o doce álbumes.
Hablar del estilo de Whitley es mezclar aromas de blues, folk, rock y, a veces, electrónica al servicio de un sonido tan personal como sólido.
Fumador compulsivo, Chris Whitley, acabó sus días a causa de un cáncer de pulmón el 20 de noviembre de 2005. Lástima.
Para escuchar más múica de Chris Whitley ir a Chris Whitley en eMusic
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