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lunes, 19 de julio de 2010

ESAS CHICAS

Hace ya tiempo que el folk dejó de ser esa música un tanto ñoña que servía lo mismo para el coro de una iglesia que para un fuego de campamento.  Tras años de "himnos de batalla" o voces precisoistas, Joan Baez o Judy Collins, por ejemplo, llegaron al folk mujeres que, más allá de la belleza de sus voces o de su virtuosismo a la guitarra, tenían muchas e interesantes cosas que decir.

Afortunadamente, aquellas pioneras que se formaron en torno a la ciudad de Boston y sus festivales tienen ya relevo, qué digo relevo, relevos.
Sucesivas generaciones de cantautoras que, desde el humor más cañero a la dulce melancolía, llenan aquella brecha abierta, primero por la inefable Odetta y, a continuación, por Joan Baez o Judi Collins.
El gran salto en el vacío lo dio una mujer, Joni Mitchell, que, tras unos prncipios puristas en dúo con el marido que le dio el apellido y una hija que no quiso criar, se fue embebiendo del rock y el jazz que hacían sus "amigotes", hasta convertirse en una de las grandes autoras del último medio siglo.
Autora de gran prestigio, las canciones de Joni Mitchell se mueven a la perfección en el territorio del jazz, de la mano de sus queridos Herbie Hancock o Wayne Shorter, o en el del rock, como aquel sublime "Woodstock" de Crosby, Stills, Nash & Young o este "Big Yellow Taxi" que redescubrieron para el cine hace apenas unos años los Counting Crows.



Hay mucha música y mucha literatura en las canciones de Joni Mitchell y, de algún modo, podemos considerarla la madre de generaciones posteriores, ahora entre los cuarenta y los cincuenta, que han seguido sus pasos, recogiendo desde diferentess camposel testigo que, por cierto, aún no ha dejado.
Una de mis preferidas, digna de mejor suerte, es la preciosista Shawn Colvin, admirada y reclamada para alguno de sus discos por Mary Chapin Carpenter y capaz de momentos de belleza como éste, en el que la acompaña, con su voz y su violóín, Allison Kraus.




Con una historia durísima que arranca en Nueva Orleans y pasa por una fuga del hogar de sus padres adoptivos, una pareja italiana,, con robo del coche familiar incluido y continúa con drogas, centros de rehabilitación, y cárcel -cumplió los 18 años en prisión- Mary Gauthier destila una sensibilidad que se mete por todos los poros de la piel, hasta encogérnos el corazón. Creo que detrás de su música, hermosamente melancólica, se esconde toda la dureza de una sociedad, la norteamericana, en la que, desde hace años, no hay lugar para la misericordia.



Otra luchadora de la música, a la que descubrí casi por casualidad, es Ani DiFranco, también hija de inmigrantes italianos que, con apenas dieciséis años, ya editaba sus propias cassettes y que, quizá por eso, nunca quso entrar por el aro de las discográficas y creó la suya propia "Righteous Girl Records", algo así como "los discos de la chica que hace lo correcto", para grabar lo que quería y cuando quería y, además, a aquella gente en la que creía. Gracias a su calidad, su sello encontró pronto distrbución mundial y el que quiso pudo escuchar sus canciones sin recato ni censura. Canciones como este "Untouchable face", uno de susu primeros éxitos.



Sin exagerar, serían decenas las herederas de Joni Mitchell dignas de menció, pero hay poco espacio para ser exhaustivo y, por terminar, os dejo una "rara avis", desgraciadamenta mal o nada distribuida en España, Erin McKeown, virtuosa de varios instrumentos, gusta de pasear sus orígenes "folkies" por las fronteras del rock y,por qué no, del jazz. Aquí interpreta "Melody", dando prueba de esto último y manejando, sin desmerecer al mismísimo Les Paul, su guitarra.

martes, 29 de junio de 2010

EL REVERSO TENEBROSO DE CARLA


El mundo de las "top-models" está lleno de mujeres fascinantes. Por sus cuerpos esculturales,por su fotogenia, por sus escándalos e, incluso, por sus otras actividades artísticas. Carla Bruni ha demostrado que se puede tener éxito cantando como un gatito susurrando, pero no es la única.
Karen Elson (Manchester, enero del 79) es una modelo que en el mundillo es conocida por el sobrenombre de "el fantasma que camina". Nada edificante, por cierto. Pero ha ha hecho de defecto virtud para hacer una canción que habla del mote y que da título a su primer trabajo: "The Ghost who walks"...

Elson es la compañera del rockero Jack White (de los White Stripes), que -como se ha podido comprobar en el anterior vídeo- vela por el producto de su chica aunque la promoción atestigua que todas las composiciones son de ella. Algunas muy interesantes como "Lunasa o "Cruel Summer"...

Con esa mezcla de country crepuscular y de neo-cabaret, me recuerda a su colega Cat Power, de quien no me resisto a dejar aquí su actuación en directo hace dos años para la cadena francesa Canal+...

lunes, 10 de mayo de 2010

OBRA DE ARTE




























Aunque sé que ya lo conoces y que, probablemente, muchos de nuestros lectores también, no me resisto, querido Fernández, a comentar una soberbia obra de arte que cayó en mis manos hace unas semanas. La firma de tan soberbio trabajo es de Natalie Merchant, apoyada en la producción por el venezolano Andrés Levin. Se trata del último y preciosista álbum, doble en su versión original, de la neoyorkina Natalie Merchant que, lejos ya de aquellos sorprendentes 10.000 maniacs, ha optado por la introspección y las raíces y lo ha hecho con un trabajo que ha titulado "Leave your sleep" en el que bucea en lo mejor de la poesía británica y norteamericana de los dos últimos siglos, acariciando los poemas con su magnífica voz y conb una música y unos arreglos que tardaré tiempo en olvidar, si es que lso olvido alguna vez.
Da una idea del preciosismo con que están tratados todo él álbum este primer tema: "Nursery rhyme of innocence"




He de decir que, aunque adoro la música de raíces, especialmente la que se crea sobre ella, más que la que se limita a reproducir el "sota,caball y rey" el repertorio e, incluso, de los arreglos. Por eso temía llevarme una decepción con el ´ltimo trabajod e esta "princesa" del folk-rock. Pero, como podeis comprobar en esta versión en vivo para la BBC de "The man in the wilderness", mis temores eran totalmente infundados.



Habréis podido comprobar el silencio devocional con que el público escucha a Natalie. Quizá porque sepan que ella, especialmente con este trabajo, no está dispuesta a otra cosa. Y me alegro, porque cada vez estoy más harto de las palmas en los conciertos. Es algo como llegar a un restaurante y tener que ponerte la mesa. Mejor no, creo yo.
Y para libraros ya de mi entusiasmo por este álbum, en el que no faltan el humor, el exotismo, ni mucho menso colaboraciones destacads y destacables como las de Medesky o Winton Marsalis, os dejo uno de sus mejores momentos "Equestrienne"

viernes, 19 de febrero de 2010

POR CIERTO...

Esta entrada que, por cierto hace el número cincuenta, la dedico a reforzar la admiración que siento por un tipo tan feo ¿o sólo de rostro difícil? como elegante, capaz de seducir ¡Qué envidia!a la fea más guapa del cine de los noventa y que supo enseñarme el camino, no a Ensenada, sino hacia esa maravillosa música que es el country.
Lyle Lovett deshizo mis prejuicios hacia una de las raíces que más vida dan y han dado a la música norteamericana, una raíz que, no me canso de decirlo, se ha revitalizado y ha revitalizado el panorama musical, no sólo norteamericano, sino mundial en los últimos tiempos.
Yo también caí en las redes de su "large band", como también caí en las de su álbum "It's not big it's large", creía que el chiste era carpetovetónico y veo que no. Y, cómo no, ya he mordido el anzuelo de "Natural Forces".
Siguiendo la estela de Lovett,  llegué a Mary Chapin Carpenter, equivalente por su heterodoxia y desde el lado femenino del tejano . Una mujer coleccionista de grammys que, a su vez, me puso sobre la pista de otra de mis grande pasiones, Lucinda Wiilliams, de la que convirtió en grammy este precioso tema, colocándola en la senda de lo que, merecidamente, es hoy.



Mary Chapin Carpenter tiene, sobre todo, clase, mucha clase. Y es versátil como pcas. Se mueve por el country, el folk y el rock cómodamente. Tiene una voz increíble, tanto para las baladas íntimas y emocionantes, como para los temas más rítmicos. Lo que está claro es que, hoy por hoy y más allá del marketing,  es la gran dama del folk-country norteamericano. No hay más que verla en este homenaje en el que, una a una, sus "rivales" se rinden ante ella.



Puede que sea difícil, pero está claro que ha merecido la pena y, para los que la admiramos, resulta emocionante. Así que no nos queda más que esperar a que a finales de abril aparezca su próximo álbum "The Age of the Miracles"