
Por cierto. Tienes razón, Chema, en lo de la “parasitación” del terreno conquistado por Amy Winehouse con clones imperfectos. A las discográficas se les olvida que el mérito principal de nuestra poliadicta es que es ella y es irrepetible.
Me gusta tu sugerencia, porque se ve que Alice Russell, ante todo, es auténtica, la principal virtud que puede tener cualquiera en cualquier sitio.Tu recomendación me ha servido también para recordar a otra grande del soul británico, Sarah Jane Morris, con una voz absolutamente negra como puedes, podéis, comprobar aquí.