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sábado, 21 de noviembre de 2009

LA MAIN DE DIEU

Con toda la polémica del gol de la selección francesa gracias a la mano de Henry y nuestro homenaje a Gainsbourg, me ha venido a la cabeza una canción que desde hace unos meses hace las delicias de aquellos que o bien no les gusta el futbol -que en Francia son mayoría- o bien no les gusta el seleccionador Raymond Domenech -unanimidad, tanto a los que les gusta el fútbol, como a los que no-. La canción se llama "Je Kiffe Raymond" -algo así como "Me pone Raymond"- y la interpreta Catherine Ringer. Tiene mucha coña...


Catherine Ringer (Suresnes 1957) fue la media naranja de un dúo de modernos que se llamaba `Les Rita Mitshouko´hasta que el guitarrista y compositor Fred Chichin falleció hace ahora dos años. Todos hemos oído su éxito planetario "Marcia baila", dedicada a la bailarina argentina Marcia Moretto. Pero Catherine Ringer es alguien muy especial que me atrapó con otra canción incluida en un album titulado "Jazz à Saint Germain" en la que interpreta un tema que glosa la felicidad de los carniceros de los antiguos mataderos de París: "Les joyeux bouchers de La Villette", que siempre me ha parecido un ejemplo de humor negro cantado.

Pero, además, Ringer fue actriz porno en los años 70 con películas como `La Fessée´ o `Body Love´y, -¡alucinas Javier!-, esto fue algo que no le gustó a nuestro Serge Gainsbourg que en un programa de televisión en directo reprochó a una jovencísima Catherine Ringer ser una guarra porque él podía ser un provocador, pero "nunca había mostrado su sexo". Esto es literal, como se puede comprobar en el video-testimonio que cuelgo a continuación. ¡Saludos!

viernes, 20 de noviembre de 2009

PERVERSIÓN



Siento yo por Serge Gainsbourg algo parecido a lo que tú, querido Patiño, sientes por Tom Waits. No sé que tiene que hasta sus canciones más simples me conmueven. Era un tipo inteligente, muy nteligente, que, sin emabargo escogió vivir en el filo y matarse. Todos sus excesos respondían a una irresistible necesidad de transgredir, de tirar por elevación para no sentirse adocenado.
De algún modo, Gainsbourg siguió los pasos de Boris Vian, con un pie en el jazz y otro en la parodia, para dejarnos el mejor pop que se haya hecho en Francia en mucho tiempo. Sus letras van de lo más simple a lo sublime, enrredándose siempre en los juegos de palabras y en los dobles sentidos.
Como me temo que no será la primera vez que necesite hablar de este genio de la música popular del siglo XX, adorado por las mujeres a las que adoraban los hombres, me voy a permitir pedir una reflexión a los que escuchan deprisa y sin tiento. Desgraciadamente, para muchos, la obra de Gainsbour s ereduce a una canción, Je t'aime, moi non plus", y más concretamente a una versión, la que grabó con una jovencísima Jane Birkin, a despecho de la mismísima Brigitte Bardot, para la que había sido escrita. Esta es la famosa versión con la Birkin y este el inocente clip con que se promocionó.



Sin embargo, yo soy de los que piensan que la mayor perversión que cometió Gainsbourg fue hacer cantar a France Gall, la rubita que gan Eurovisión con su ·muñeca de cera", una canción, toda ella doble sentido... y de chupetones. Aquí va "Les sucettes".


Perverso ¿verdad?
Años después, France aseguraba no haber "pillado" el doble sentido de la canción ¿La creemos?